24.3.14

SE CIERRA EL CÍRCULO. SE ABRE LA HISTORIA

Volvía en tren hacia el Sur en el mismo instante en que Suárez moría. Había viajado a Madrid para estar presente en la MANIFESTACIÓN POR LA DIGNIDAD, convocada precisamente por su lema, que me recordaba a las palabras de Hamilton en The Federalist cuando definió la revolución como "la vindicación del honor de la raza humana". Hay que estar, me dije: para que el viento de la Historia me dé en la cara y para salvaguardar esa dignidad sin la cual dejamos de ser humanos.


Ahora no dejo de pensar que se ha cerrado un círculo, el círculo de la Transición. Sí, la muerte de
Suárez ha cerrado una época ya finiquitada, y la manifestación abría un nuevo ciclo. Y al mismo tiempo lo cerraba. Creo que ya hemos dicho todo lo referente a nuestro hartazgo; hemos gritado nuestras reivindicaciones hasta la saciedad; nos hemos manifestado de todas las formas posibles. Es el momento de situarnos en el eje de una Historia que no tenga vuelta atrás. Realmente estamos en un período constituyente. Que se olviden los partidos políticos de volver a 'su' normalidad y los sindicatos a la suya. Que se olviden los bancos de seguir dirigiendo la locura económica, y la Troika de esclavizar nuestras vidas. Pero que también se olviden, quienes sueñan con la revolución, de su creencia en que una nueva Constitución pueda cambiar radicalmente la situación. Sin duda habrá que hacerlo, pero la cuestión es otra.

Algún científico ha dicho recientemente que toda la explicación del Universo cabe en una cuartilla. Yo también creo que la r-evolución cabe igualmente en una cuartilla. Por ejemplo: "Lo humano es la medida de todas las cosas" o "No se hizo el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre".
Lo que necesitamos es ese pathos, esa emoción cargada de razón por la que la raza humana alcance la dignidad que le pertenece. Pero como no soy una idealista absoluta, intuyo que hay que empezar a implementar acciones que le hagan 'pupa' al sistema. La desobediencia civil puede ser una guía, porque la desobediencia es lo contrario de la sumisión. Pero, eso sí, tenemos que ser muchos. Tenemos que ser la  multitud que se sabe ciudadanía.

24.2.14

24-F: EL DÍA DESPUÉS


24-F: El día después

 

Supongo que mucha gente –como yo- habrá quedado impactada por el programa de ayer sobre el 23-F de Jordi Évole y su equipo. Si antes nos hacíamos preguntas, ahora mucho más; si en la primera parte de ficción nos quedamos sin palabras, en la segunda, sentimos una gran frustración porque no era verdad, pero ¡tan verosímil!

         Lo único que me extrañaba era que estando tanta gente en el ‘ajo’ no se hubiera filtrado mucho antes,, así como la prisión posterior del único ignorante de toda aquella trama: Tejero.

         Después de la perplejidad me quedé pensando porque quería sacar mis propias conclusiones. Ahí van:

1)     Aquello fue un ensayo general de lo que ahora se está perpetrando.

2)     Entonces se pudo comprobar que la ciudadanía no reaccionó. A mí me sorprendió viviendo en Barcelona, y con una amiga nos fuimos a la Plaça de Sant Jaume, pensando que estaría a rebosar de gente defendiendo las instituciones de la Generalitat. Nadie. Las calles también vacías. Cuando anda acechando el león rampante, mejor en la gruta, pareció pensar la mayoría.

3)     Que en cualquier momento se puede representar un paripé similar sin que lo percibamos como tal.

·       En efecto. Cada viernes, el Consejo de Ministros mete la reversa y, a golpe de BOE, nos van quitando derechos conseguidos y posibilidades de vivir una democracia plena. Luego, nos remiten a la ‘legalidad vigente’ que acaban de sacarse del ala derecha y lo legal se va convirtiendo en una tupida red cada vez más ilegítima, más de la extrema derecha ‘democrática’.

·       No reaccionamos. Miento. Se han dado movimientos muy efectivos, como hemos visto en la sanidad de Madrid o en Gamonal, y parcialmente en los desahucios, pero no es suficiente en absoluto ante tanta corrupción, tanta privatización, tanto empobrecimiento, paro, exilios profesionales y explotación. Ante este páramo en el que están convirtiendo todos los niveles educativos y la investigación. Los partidos de izquierdas no adoptan posiciones radicales ni decisivas. Sólo piensan en mantener su estatus y a ver si ganan las próximas elecciones o si suben un puñado de escaños. ¿Los parados? No sé, pareciera que además de parados se han quedado paralizados.

·       Y, por último, la crisis: la famosa crisis. ¿No es todo un montaje muy bien orquestado? En el 29 se arruinaban los ricos, y hasta se tiraban por las ventanas, pero ahora cada vez son más obscenamente ricos. Alguien nos está robando a manos llenas. Alguien se está apropiando de todo nuestro patrimonio: natural, cultural, industrial. Alguien está quebrantando nuestra salud y nuestro futuro humano.

¿Será España un banco de pruebas para un totalitarismo silencioso, pero voraz?

     Hoy, 24-F, el día después, podría ser el primero de una lúcida reacción ciudadana. Creo que Jordi Évole nos ha revuelto algo más que las tripas. ¡Ojalá las neuronas!

31.1.14

¿SE HAN DADO CUENTA?


            

                


Supongo que sí, que se han dado cuenta porque es evidente; y supongo también que este artículo es superfluo porque imagino que escribo para gente inteligente. No obstante, creo que puede servir a los propios interesados para que perciban que no somos tontos.

Vengo observando que la derecha política guarda en su imaginario secreto una profunda envidia a la izquierda social. Y España constituye un campo de pruebas único para dicha observación. Esta izquierda hizo la transición y ellos se unieron al carro para sobrevivir, ya que en el antiguo régimen se encontraban de maravilla. La democracia resultaba incontestable y un estado propicio para el camuflaje. No pudieron sentirse héroes entonces, ya que todos los presos políticos que fueron amnistiados pertenecían a una izquierda global con muchos matices: no tenían nada que celebrar. Nosotros, sí.

Pasó el tiempo, y con las absurdas y crueles matanzas de ETA, las derechas pasaron de victimarios a víctimas. Fue entonces cuando comenzó su épica ascensión. El asesinato de Miguel Ángel Blanco constituyó el punto de partida. Casi todas (no todas) las asociaciones de víctimas montaron sus abigarradas manifestaciones contra los distintos gobiernos socialdemócratas. Eran las primeras veces que salían a la calle en plan reivindicativo con sus atrabiliarios jefezuelos al frente y en plan desafiante. Una gran emoción les embargaba. Nunca habían enfrentado a la dictadura ni habían formado parte del Mayo del 68 ni menos aún habían clamado por derechos y libertades en las calles. Aquello era una válvula de escape y una afirmación de sus conformistas ‘egos’. ¡Al fin! Experiencias nuevas para los nuevos tiempos.

Con el gobierno Zapatero encontraron múltiples motivos para experimentar con su nuevo juguete: las manifestaciones. Cada ley un poco progre era contestada con entusiasmo. Que si el divorcio exprés, que si el aborto de plazos, que si las treguas con ETA, que si los traslados de presos… en fin, con los obispos liderando a sus huestes desfilaron enardecidos frente a la barbarie. ¡Eran los nuevos héroes!

Una vez desactivada la izquierda política y sindical, les apareció con gran fuerza la nueva izquierda social del 15-M. Se dedicaron entonces a desprestigiarla: que si ‘perrosflauta’, que si acampados zarrapastrosos que desprestigiaban las ciudades ante los turistas, que si enemigos del pequeño comercio al que obstaculizaban sus ventas… En fin, los diversos nombres del miedo.

Finalmente llegaron al poder. Ya no podían manifestarse contra sí mismos. Entonces cambiaron de táctica. Y apareció el nominalismo más burdo. Los conceptos universales que para la izquierda tienen un sentido, como libertad, justicia, democracia, soberanía popular, igualdad o solidaridad, ellos las vienen utilizando como meros flatus vocis, es decir, como un sonido de la voz no respaldado por realidad alguna. Parole, parole, parole… pero haciéndonos creer que tienen el mismo sentido que para la izquierda. Todos los días nos llueven ‘perlas escogidas’ para tontos del bote. Sus torpes justificaciones comienzan así: “Para mantener una sanidad pública, universal y de calidad…. (Vamos a externalizar los servicios o a vender los hospitales al mejor postor, o sea, a privatizarla); a fin de potenciar una enseñanza pública según estándares de excelencia…. (subiremos las tasas universitarias, cerraremos escuelas, aumentaremos la ratio del número de alumnos, quitaremos la paga extraordinaria, bajaremos los sueldos, aumentaremos las horas de los profesores, anularemos becas de comedor, etc. etc. ); la nueva ley de seguridad ciudadana tiene como objetivo salvaguardar los derechos de los ciudadanos ( por eso vamos a poner multas astronómicas a quienes convoquen manifestaciones, vayan encapuchados, alteren el orden, rodeen el Congreso….); “Debido a que la mayor preocupación de este Gobierno es el empleo indefinido y de calidad, hemos hecho una reforma laboral ….” (que despida a los trabajadores muy fácilmente, se contraten precarios y otras lindezas). Y no digamos la desfachatez de “Para proteger los derechos de las futuras madres y del hijo… (hacemos una ley del aborto cruel y con unos supuestos inaccesibles)  Sin olvidar los mantras de “estamos saliendo de la crisis”, “los sueldos están subiendo”, “en Europa están admirados de nuestra recuperación económica”…..

En fin, palabros y más palabros para hacernos creer que son demócratas, igualitarios y casi casi socialistas: su secreta envidia de la izquierda, pero con unos intereses tan personales que los delatan. Los métodos de Göebel que bien sabemos. ¿No se enteran de que no les creemos ni una sola palabra? Supongo que ni la derecha sociológica se lo cree. Lo malo es que esas palabras –respaldadas por las leyes- tienen un sentido performativo que producen efectos y consecuencias pavorosas. Si se les pregunta sobre estas cuestiones, responden que “se hará todo según la legalidad vigente”, es decir, según las leyes que se han sacado del ala derecha, pero que tienen efectos sobre las personas. Es decir, nominalismo en las palabras y performatividad en las leyes, sin advertir que lo legal puede no ser legítimo.

¿Se han dado cuenta de lo que está pasando? ¿O es que yo deliro?

        

17.10.13

GRACIAS, PRESIDENTE RAJOY


                            


·        Gracias, Presidente Rajoy, por abrirnos los ojos. Nunca hasta ahora nos había parecido tan odioso un modelo de sociedad como el que usted lidera (por decir algo)

·        Gracias, P.R., por vacunarnos contra una derecha que hace tan cruel y desolada la vida cotidiana de los españoles y de los que conviven con nosotros.

·        Gracias, P.R., por sus torpes embustes, tan ridículos como esclarecedores de las tropelías de su Partido.

·        Gracias, P.R., porque su política está dignificando –por contraste- a la buena gente de la izquierda.

·        Gracias, P.R., porque sus ataques a la dignidad de las personas nos han unido más allá de nuestras ideologías.

·        Gracias, P.R., porque su neurótico inmovilismo estimula nuestras entusiastas movilizaciones.

·        Gracias, P.R., porque su entrega a los mercados han espoleado nuestra rebeldía e insumisión.

·        Gracias,  P.R., ya que su demente afán privatizador hará que tomemos la Bastilla de lo público.

·        Gracias, P.R., pues la comparación con los ministros elegidos por usted acrecienta nuestra talla moral.

·        Gracias, P.R., porque su inutilidad nos hace más capaces para dirigir una regeneración democrática.

·        Gracias, P.R., porque su destrozo de las libertades y del estado de bienestar disipan las dudas de lo que realmente queremos.

·        Gracias, P.R., por los servicios prestados a una ciudadanía cada vez más lúcida. Hasta nunca.

 

 

14.10.13

A PROPÓSITO DE FEMEN


                                                       

Hace algún tiempo que sabemos de ellas: chicas ucranianas y rusas que protestaban con sus senos desnudos contra el Patriarca Ortodoxo, pintando en sus cuerpos aquello de “Kill Kirill” (matar a Cirilo) por la institución misógina y retrógrada que representa; en abril pasado contra la política dictatorial de Putin como gran Zar de todas las Rusias (fuck dictador) en Hannover junto a otros líderes europeos o varias veces en su país de origen, Ucrania, para protestar contra el turismo sexual, la pornografía y la miserable condición de ser mujer en aquellas latitudes, donde está prosperando la lucrativa profesión de proxeneta como horizonte empresarial con gran futuro.

 

El nombre es una síntesis entre female (hembra y femenino) y women (mujeres). Me parece un acierto porque no deja nada fuera: la hembra como cuerpo diferenciado, lo femenino como simbólico, las mujeres como realidad individual y de grupo. FEMEN es un nombre potente, tan potente como su praxis, ya que un cuerpo desnudo que protesta constituye un signo de identidad que grita libertad. Cuando esos cuerpos desnudos de mujer se exhiben en las ‘salas de alterne’ no suscitan escándalo alguno, ya que se trata de cuerpos sumisos, obedientes, denigrados y esclavos, que es lo que corresponde a la situación de las mujeres respecto a los machos que pagan por esa representación de su poder, de su miserable poder. ¿A qué viene tanto escándalo cuando esos mismos cuerpos gritan y acusan?

 

Ahora han irrumpido nada menos que en el Parlamento español para escarnio y rasgado de vestiduras de sus señorías. Fueron reducidas como si un grupo de terroristas armados hasta los dientes hubiera asaltado el sagrado hemiciclo, cuando ellas clamaban por otra sacralidad: aborto es sagrado, aborto es sagrado, aborto es sagrado…. Estupefacción. Caras de lelos, secreto regodeo, balbuceo de Ministro, ridículo al fin ante tres muchachas con sus pechos desnudos como armas de destrucción masiva. Destrucción de su hipocresía, de su falso puritanismo, de sus leyes injustas (ley justa se está convirtiendo con este Gobierno en un oxímoron), de sus vacuos discursos, de sus secretas intenciones, de su evidente crueldad con la ciudadanía.

 

Creo que las chicas de FEMEN tienen una lista de espera más abultada que la de la Seguridad Social: ¡Bravo! Ya iba siendo hora de la renovación de un feminismo demasiado oficialista y políticamente correcto. FEMEN constituye un revulsivo, no sólo para ‘ellos’, sino también –y sobre todo- para ‘nosotras’. Tal vez ellas hayan comprendido la gravedad de la situación actual.

 

Cuando en Sol, durante la larga concentración que resistió al frío, a la lluvia, a las mil incomodidades y a la indiferencia de los políticos (como máscara de su miedo), una chica se atrevió a colgar una pancarta con el lema LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA O NO SERÁ. Llegó un machito y la arrancó ante los aplausos del respetable y allí no pasó nada. Si la chica lo hubiera hecho a pecho descubierto, lo de la revolución feminista se lo habrían tomado más en serio. Es cuestión de sordera estructural: no se enteran, por eso hay que hacer las cosas de manera más bulliciosa.   

 

Para hacer justicia diré que la respuesta de IU, amonestada por sus aplausos a las chicas de FEMEN en el Parlamento, fue la única digna que tuvo lugar: en unas Cortes en las que se aplauden con entusiasmo y fervor tantas leyes injustas, tantas peroratas mentirosas, tantos recortes, tantas ayudas a la Banca y otras muchas tropelías, ¿por qué no aplaudir la voz del pueblo? ¿Por qué no encomiar la valentía de las nuevas amazonas contra la injusticia y la desigualdad? No son batallitas sin importancia. Son la punta de lanza de una guerra declarada contra el Patriarcado, que lleva seis mil años jodiéndonos la vida y ya está bien. YA LES VALE ¿NO? Espero que muchos hombres sensibles y que puedan entender el mensaje se unan a la justa causa de las mujeres del mundo. Gracias, FEMEN.

8.10.13

LA MALDITA BANALIDAD DEL PP


No me gusta personalizar, pero en este caso poner nombres es inevitable porque la trágica deriva del pasado siglo XX se saldó con juicios a los culpables con nombres y apellidos en Nuremberg, en Jerusalén años más tarde al nazi huido a la Argentina, Karl Adolf Eichmann, o en los más recientes, a los líderes carniceros de la guerra de la ex Yugoslavia. Pero ahora, con la experiencia histórica, no tendríamos que aguardar a un futuro que condenara a los culpables de esta crisis, cuyo devenir puede ser tan negro o más que los horrores vividos por nuestros padres y abuelos en Europa.

 

La actualidad del film de Margarethe von Trotta sobre Hannah Arendt me sirve de argumento para lo que aquí quiero expresar. La filósofa judio-alemana asistió al juicio en Jerusalén del nazi Karl Adolf Eichmann para enviar sus reportajes al New Yorker. La compilación de todos aquellos artículos la podemos leer en ‘Eichmann en Jerusalén o un estudio sobre la banalidad del mal’. Su tesis fundamental es que aquel oscuro funcionario de las SS –que ‘gestionó’ la deportación de cinco millones de judíos a los campos de concentración alemanes durante la Segunda Guerra- no era tanto un monstruo asesino como el típico burócrata afanoso y obediente que, según él, “nunca había tenido nada contra los judíos”. Su entusiasmo por la “solución final” estaba alentada por aquella locura colectiva de los seguidores de Hitler: “En su vida monótona, vacía de sentido, desprovista de importancia, había soplado el viento de la Historia”, escribía Arendt. Sus alegaciones siempre se remitían a que obedecía órdenes y, por tanto, no se sentía responsable. Él sólo cumplía con su deber.

 

Sin intención alguna de comparar a un personaje con otro en su dimensión humana, el perfil de Rajoy me recuerda en la misma actitud de obedecer normas. La diferencia es que este personaje, igual de oscuro y mediocre, es Presidente de un gobierno que está deportando a millones de ciudadanos al paro, a la miseria, a la ignorancia, a la emigración y a la enfermedad. Él nunca ha matado a nadie con sus propias manos, como Eichmann. Y cuando la Historia quiera juzgarlo, él responderá, igual que el nazi, que obedecía a Merkel, al BCE, a la Comisión Europea. Si es así ¿por qué no dimite? ¿Qué pinta él en semejante cargo? Claro que la actitud de nuestro Gobierno no es sólo la de cumplir normas por cumplirlas. Aún recuerdo una declaración de Gallardón que decía: “No hacemos todo esto por obligación, sino porque estamos de acuerdo”. Se refería a los recortes y al desmantelamiento de lo público. Yo diría que están felices de tener una disculpa poderosa.

 

Estamos rodeados de tragedias humanas o nos golpean ya de lleno, pero no importa. Ana Botella, que vende el “relaxing cup” hacia el exterior, acaba de soltar que “hay que cumplir la ley aunque suponga un auténtico drama para las personas”, también igual que Eichmann, pero más banal si cabe. ¿A qué leyes se refiere? ¿A las que ellos confeccionan para salvar al capital caiga quien caiga? ¿A las leyes que están dispuestos a cambiar para el carísimo ‘puticlub’ de Sheldon Adelson con disfraz de casino?

 

Los intereses que pagamos por el rescate de los bancos expoliados por sus directivos ascienden ya al presupuesto para todos los ministerios. ¿Por qué no se niegan a pagar como lo hicieron algunos gobiernos latinoamericanos cuando les tendieron la misma trampa? ¿Por qué no inhabilitamos a políticos cuyo máximo interés es privatizar lo público, que constituye una contradicción en los términos? ¿Qué hace ahí una Mato, cuyos obedientes afanes consisten en desmantelar el sistema público de salud y arruinar o matar a los enfermos crónicos, a desahuciar a los sin papeles? ¿Qué significa la banalidad de un Wert que parece divertirse con la liquidación de la investigación, la subida de tasas universitarias, la restricción dramática de becas o la eliminación de las ayudas de comedor o de libros?

 

¿Y qué me dicen de un Gallardón –príncipe de las tinieblas, como lo definió Llamazares- impidiendo con sus tasas el acceso a la justicia de los más pobres, catapultándonos a la caverna en lo referente al aborto o a una custodia compartida sin discernimiento entre padres y padres? ¿O un Cañete liberando nuestras costas a la depredación inmobiliaria mientras sabemos que el nivel de los mares puede subir casi un metro de aquí a fin de siglo? ¿Qué malsana intención anida en la aniquilación de las energías alternativas cuando éramos líderes en esas tecnologías?

 

El zorro no puede estar guardando las gallinas. Y Rajoy es un zorro en el gallinero. No tanto por su banalidad, como por la maldad que supone su banalidad, su falta de visión de futuro y presente, su idiota obediencia a los grandes, su abandono de la ciudadanía y sus mentiras, sus clamorosas mentiras. Hay que montar un Nuremberg ya, un Nuremberg simbólico, ahora mismo, antes de que la situación sea irreversible. Toda la ciudadanía deberíamos participar en ese macrojuicio como acusación particular y testigos de cargo.

9.9.13

LA CORTE DE LOS MILAGROS


                

 Antes de bajarme un rato a la playa he tomado un libro al azar de esos que me gusta releer: “La Corte de los milagros” de Valle Inclán. Y me he quedado estupefacta: ¡Estamos igual que en tiempos de Isabel II de Borbón, ‘la chata’, reinante en el ya lejano siglo XIX! Ha sido llegar la derechona y abrirse el frasco de las esencias más rancias y cavernícolas de la España eterna. Unas pocas citas bastarán, y ya verán cómo les suena.

 

“Sus laureadas calvas se fruncían de perplejidades con los tropos de la oratoria demagógica”. Ahora, en vez de calvas, proliferan rubias de bote que hablan de finiquitos simulados y en diferido, de movilidad externa en lugar de emigración forzosa, de perroflautas malolientes en Sol, y hasta exclaman sin demagogias ¡que se jodan! cuando se trata de parados.

 

-“¡Pegar fuerte a ver si se enmiendan! ¡No se enmendaban!” Alguna ciudadana se quedó tuerta, pero el conseller del ramo jura impertérrito que jamás se dispararon pelotas de goma. Muchos fueron arrastrados y golpeados, pero la gente sigue en las calles.

 

“Los banqueros sacan el oro de sus cajas fuertes para situarlo en la pérfida Albión (…) Todo lo acarreaba la judaica pasión por los bienes terrenales, ahora más temosa con la quiebra fraudulenta del Banco de Castilla”. De esos tenemos muchos, pero en lugar de la City de London, su destino es ahora la plácida Suiza o a las exóticas Islas Caimán. Pagamos sus astronómicos retiros y rescatamos los bancos hundidos por su inepta gestión mientras los impuestos suben y los sueldos bajan. Les invade su sed de oro. Y el resto pagamos su enriquecimiento con una brutal crisis inventada y diseñada a su medida.

 

“Astures y vizcaínos de las minas promueven utópicas rebeldías por aumentar sus salarios”. Todavía recuerdo la emocionante entrada en Madrid de los mineros asturianos con sus linternas encendidas en la noche. ¿Qué pasó? Nada. La Corte de los milagros ni sabe ni contesta: sólo se atrinchera.

 

“Desde todas las esquinas nacionales lanzaban roncas contra las logias masónicas, que en sus concilios de medianoche habían decretado la revolución incendiaria, el amor libre y el reparto de bienes”. Los masones de entonces eran los liberales que más tarde se atrincheraron en Cádiz para hacer la primera Constitución contra el poder absolutista. Los liberales de hoy sólo creen en la ‘libertad de mercado’, pues las demás libertades se las pasan por el arco de la Puerta de Alcalá. Mírala, mírala… la, la, la, la.

 

“En Lucena, Montilla y Villar del Duque, los gremios menestrales y las peonadas agrarias asaltaban los archivos municipales y les ponían lumbre. Era su clamor por el reparto de tierras”. Hoy asaltan supermercados para repartir material escolar. O se enfrentan a los mismos duques y duquesas de entonces, que reciben suculentos cheques por extensas fincas baldías, mientras lucen palmito en Ibiza o Marbella. Y esto después de treinta años de gobierno socialista en Andalucía. Por decir algo.

 

“Con el susto de las represalias se fugaban a las capitales de provincia los caciques y alcaldes de Real Orden. Se desvanecían los alguaciles y chulos del resguardo”. Ahora se refugian en escaños del Parlamento o del Senado. Otros se apalancan en diputaciones, que son ya cementerios de elefantes amortizados que sestean sobre nuestras costillas o los meten en listas de ERES fraudulentos.

 

“Las negras sotanas escalaban los cerros capitaneando las fanáticas rogativas. Sobre el horizonte incendiado, los niños pastores señalaban las celestes apariciones”. Las negras sotanas, que en la anterior legislatura capitaneaban manifestaciones contra el pérfido Zapatero, hoy susurran al oído de Gallardón, que está más que dispuesto a sepultarnos en la eterna España católica con soflamas de libertad para las gestantes y proclamas de igualdad para los padres ofendidos y maltratados por la legendaria maldad de las mujeres, que lo quieren todo, incluidos los hijos.

 

Otros muchos esperpentos siguen desvelando nuestros sueños: el Eurovegas, el turismo sanitario, los seis millones de parados, los brotes verdes, el final del túnel, el “no me consta”, “no recuerdo”, ¡que inventen ellos!, el secular déficit tarifario de la energía, la gripe A y el ‘tamiflú’ de Donald Rumsfeld. Afortunadamente ha caído lo que iba a ser la ruina final de los Juegos Olímpicos. Sólo lo siento por los deportistas. Pero no importa, nuestra fe nos salvará: ¡Viva la Virgen del Rocío!

 

Señoras y señores: el secreto de todo éste ‘eterno retorno’ es que España se  ha modernizado muchíiiisimo, pero sin rozar siquiera la Modernidad.