24.4.10

EL VELO DESVELADO

No sé si al hablar del velo en relación a señales de identidad cultural estemos mirando al dedo más que a la luna. El velo, argumentan, significa la demarcación de las mujeres como algo sagrado, similar al velo que rodea el templo de la Kaaba en la ciudad de La Meca. Es un lugar consagrado a Alá y por eso debe estar velado, separado. El velo en la mujer significa, por tanto, una señal de respeto y de grandeza al ser comparada con lo divino.

Para empezar, era ese un templo consagrado primitivamente a la diosa Astarté, aquella diosa del amor venerada por Bilkis, la reina de Saba, y a la que Salomón acabó por levantarle un templo en memoria del apasionado amor que ambos se profesaron en Jerusalem (leer ‘El cantar de los cantares’). O sea, que el inicio de la historia es ya una mentira. En segundo lugar, que Mahoma le retiró las llaves del templo, -‘manu militari’-, a la antigua sacerdotisa que se ocupaba de él. Expropiación indebida. Y la peor de las mentiras: el velo segrega a las mujeres para que estén a disposición de los hombres en un tipo de matrimonio que es una prostitución encubierta.

Así de duro, así de crudo. El velo en las mujeres islámicas, es decir, el símbolo de su encierro real, lo que está desvelando es una sexualidad pervertida en los varones islámicos. Una sexualidad, no entre personas libres, sino entre un libre y una sometida, recluida, encerrada a disposición del marido a cualquier hora. Ella está ahí para proveer sus necesidades materiales y sexuales. Un harén es un prostíbulo encubierto. Una familia que segrega a las mujeres, también. ¡Y no digamos el matrimonio con niñas! A la prostitución se le añade la pederastia. Sí, claro que es cultural, ¡como que estamos en una cultura patriarcal cien por cien! La nuestra ha progresado un poquito, no demasiado.

Las chicas con el velo están siendo iniciadas y adiestradas para esa futura prostitución legal, por más que parezca una señal de pureza y devoción. Lo que vela el velo no es el rostro de las mujeres, sino la endeble, insegura y celosa sexualidad de los varones. Lo que vela el velo es la obligación de las mujeres a pertenecer a un hombre, un hombre incapaz de considerarlas como iguales, incapaz de ‘jugársela’ por conquistar el amor de las mujeres: es más fácil tenerlas encerradas. Más fácil, más cómodo, y más tranquilizante para los pusilánimes. Que las niñas sepan esto. Y que luego obren en consecuencia. Si pueden.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Que hay patriarcalismo y machismo en el mundo islámico es indudable, como aún queda mucho en el nuestro, pero algunas veces tengo la sensación de que no se escucha a las propias mujeres musulmanas y se les quiere arreglar su mundo sin contar con ellas (como con el mundo de la prostitución, siendo así que hay organizaciones de prostitutas que afirman que ellas quieren esa profesión, pero regulada).

Suelo visitar la webislam.com por contrastar noticias o verlas desde otra perspectiva y leo artículos de feministas musulmanas que están trabajando en su mundo, dándome la impresión de que a lo del velo no le dan la importancia que le damos aquí.

Y algunas veces hay situaciones grotescas, como cuando unas políticas españolas se plantaron a exigirle derechos para las mujeres a las autoridades de Hamas ... mientras Gaza era machacada por Israel: sentido de la oprtunidad y la prioridad llamaría yo a eso.

Igualdad total entre mujeres y hombres en todo el mundo, por supuesto, pero con el protagonismo de ellas siempre en cuanto les afecte, que sean ellas las que lleven su lucha, con nuestro apoyo, pero con su capacidad de decisión, no sea que caigamos en una especie de despotismo ilustrado de "todo por las mujeres islámicas, pero sin las mujeres islámicas".

Salud.

isabel dijo...

En mi humilde opinión, los centros educativos deberían preocuparse de enseñar y educar antes que prohibir. La cuestión es si el nivel del profesorado está a la altura de conseguir con sus enseñanzas que las niñas de familias islámicas lleguen a prescindir del velo por su propia voluntad, que es lo realmente importante.

Anónimo dijo...

Victoria,

acabo de leer este artículo e imagino que puede interesarte:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=104667

Por mi parte, la alusión que hace a los pantalones en las mujeres (que, por cierto, las musulmanas usan habitualmente) es completamente cierta: yo recuerdo las tremendas críticas que, durante mi niñez, se hacían a las que empezaban a usarlos, como a las que fumaban por la calle. Y relacionado con ello y la desnudez, también recuerdo perfectamente -años 50- el adoquinazo que un señor muy "respetable" le arreó a una turista francesa que iba con pantalones cortos y que estuvo hospitalizada mucho tiempo. Fue en Granada, que diría -más o menos- Blas de Otero.

Salud.

Lola dijo...

Ay Victoria, aiempre tan lúcida, qué gustazo leerte. Completamente de acuerdo contigo. Creo que muchas feministas piensan como tú pero no son tan valientes para decirlo, vaya a ser que las tilden de intolerantes, ya sabes, la esclavitud de lo políticamente correcto.

Koré dijo...

@ Isabel
Tu comentario me ha recordado a cuando de adolescente mis padres equiparaban madurez a pensar como ellos, es decir, a pensar "como toca", lo que significaría que por fin sabía yo "de qué va el mundo". Un buen profesor conseguirá que sus alumnos piensen por sí mismos, pero lo de conseguir con sus enseñanzas que las niñas de familias islámicas lleguen a prescindir del velo por su propia voluntad yo lo llamaría adoctrinamiento. Sutil, y ahí estaría el nivel del profesorado, en conseguir hacer esto y que ellas crean que lo han decidido por sí mismas. Como seguramente ahora creen que han decidido llevarlo por su propia voluntad y no porque se lo impongan desde casa. La cuestión será que decidan lo que de verdad quiere cada una, ¿no?

Mercedes Alba Benitez, Marquesa dijo...

Excelente analisis, felicidades y bueno muy terrible realidad...

isabel dijo...

Koré, no hablo de adoctrinar ni nada parecido. Tan sólo comentaba que el profesorado debería estar lo suficientemente cualificado para ayudar despertar la iniciativa de cada cual. Creo que los centros educativos deben servir para algo más que para enserñarnos a sumar y a obedecer normas por temor a una sanción o castigo.

Anónimo dijo...

No he podido evitar el sentimiento de que trss la opinión de la autora late una profunda obsesión, que no soy nadie para etiquetar, pero haberla hayla
Personalmente no estoy a favor del velo.Tampoco conozco a fondo su razón de ser última, que obviamente no es solo la expresión de sumisión al varón (basta ver que no en todo el Islam se prescribe)por eso me ha sorprendido un poco el tono apocalíptico con que termina el artículo.

Victoria Sendón de León dijo...

Gracias por el psicoanálisis, siempre ayuda.

Casandra dijo...

Buenas tardes Mi nombre es Casandra. y en realidad el motivo por el cual me atrevo a escibirle es para saber la rason del por que a su blog le puso ese nombre?

Debo de añadir que su pagina es interesante y controverciales los temas y la redacion es muy controvercial pero muy buenos puntos de vista.

espero su respuesta y gracias

Victoria Sendón de León dijo...

Le puse Casandra porque a esta hija de Príamo, rey de Troya, (y de Hécuba, por supuesto) el dios Apolo le había concedido el don de profecía, pero cuando la joven se negó a tener una relación carnal con el dios, éste la castigó, no quitándole el don de la profecía, sino el de la persuación. Es decir, que ella seguiría profetizando, pero las gentes no la creerían, por eso fue inútil que advirtiera del peligro que suponía el 'regalo' del caballo como ofrenda a Poseidón por parte de los griegos. Luego pasó lo que pasó. Pues eso: a la gente sólo le gusta oir lo 'políticamente correcto' porque eso no exige ningún cambio. Las voces más radicales no son escuchadas.

emmagunst dijo...

excelente!
me gustó tu escrito y las diferentes opiniones, y me quedo con esto de porqué Casandra:
"...a la gente sólo le gusta oir lo 'políticamente correcto' porque eso no exige ningún cambio. Las voces más radicales no son escuchadas."

María Eugenia dijo...

Hay detrás del velo un ser humano, me parece que la "obligación" más que todo es la perdida de libertad. Es razonable para algunas culturas el uso de adminiculos, pinturas, joyas como tradiciones. Algunas musulmanas "extranjerizadas" continuan usándolo por decisión propia en cuanto a su significado milenario y orgullosas lo lucen.
Lo que me parece atroz es la mutilación clitoriana de una mujer, vaya mi rechazo de ese tipo de violación grotesca, en que si está absolutamente implicita la brutalidad de la jerarquía masculina.
Un gusto leerla.

En-Cl@ve de Mujeres dijo...

Hola,te queria hacer un comentario en respecto a tu articulo,me parece una falta de respeto lo que estas diciendo sobre el velo y la mujer musulmana, soy musulmana y me siento muy orgullosa de serlo y el velo me da confianza y hace que los demás me respeten y en ningun momento me siento insegura.
Para hablar de ese tema hay que tener conocemiento a fondo del islam.
La Musulmana