2.3.10

AGUJEROS NEGROS

Creo que con esta crisis que, como escribí hace bastante tiempo -antes de que por estos lares se reconociera-, era muy similar a una tormenta perfecta, en la que se nos están revelando una serie de agujeros negros que se hacen más negros y más agujeros cuando los tenemos tan cerca. Y no es que me quiera poner apocalíptica y agorera, sino que supongo sería bueno que aprovecháramos para hacernos conscientes de que no sólo '¡es la economía, estúpido!', sino de que otras amenazas pueden provocar sorpresas iguales o mayores que ésta.

Uno de estos agujeros negros es el existente entre el derecho y la justicia. Esa inadecuación de las leyes a lo que es realmente justo acabará por explotarnos entre las manos. No se puede mantener cuatro años en la cárcel a un pobre desgraciado por robar una gallina, mientras los grandes bancos nos están robando todos los días tan descaradamente. No se puede permitir que se despidan a trabajadores o se les jubile anticipadamente cuando la empresa tiene suculentos beneficios. No son de recibo las jubilaciones millonarias de los directivos de bancos o grandes empresas mientras aquí, en la tierra de los mortales, estamos con la cuenta de la vieja para que nos lleguen algunas migajas de pensión dentro de cinco años.

Y lo que sería de escándalo: echar de la carrera judicial al juez Garzón por querer investigar los crímenes de la guerra incivil y la postguerra. Lo curiosos es que en este caso se unen la ultra derecha y ciertos jueces progresistas, aunque la motivación sea diferente. ¿No será que Garzón se está pasando con la izquierda abertzale?