3.1.07

AÑO DE ELECCIONES

La llegada de este nuevo año coincide con el pistoletazo de partida de elecciones municipales en todo el Estado español, Reino de España o como se llame esto. El mayor consuelo de que llegue y pase la barahúnda es que las barricadas levantadas por los alcaldes de turno vayan sucumbiendo bajo una flamante disposición de las ciudades. ¿Más amable? ¿más agresiva? ¿más trepidante? ¿más cómoda? ¿más estética? ¿más caótica aún? Pensar que estamos al albur de los caprichos, intereses, gustos o delirios de ciertos regidores me produce vértigo. Y éste va a ser el punto de engranaje con mi reflexión política.

Una se pregunta por qué los alcaldables y sus equipos concurren para desempeñar el cargo. Tal como están las cosas, no tengo más remedio que sospechar, en muchos casos, algún gran negocio detrás de un gran empeño. Es trágico tener que pensar así, pero si me detengo en una lectura atenta de los diarios, compruebo que la mayor proporción de noticias autonómicas de la Comunidad en que resido, es sobre delincuencia: delincuencia política, empresarial, machista o común. Después, los accidentes: laborales y de circulación. Poco, muy poco, sobre cultura, educación, investigación. Lo más grave de esta realidad es que son los propios partidos los que mantienen una situación que ya ha reventado, pero que se empeñan en disimular o parchear. No, señores de las ejecutivas, esto ya no sirve. Lo que hay que cambiar no son las personas únicamente, sino el sistema, la estructura, los procesos. Las personas que se adecuen a esos cambios, serán las idóneas. Si ustedes no cambian, lo haremos la sociedad civil: no les quepa la menor duda. Los gobiernos locales están demasiado cerca como para ignorarlos, como para no saber sus tejemanejes.

Me pregunto también cómo es posible que estructuras no democráticas al interior de los partidos puedan poner en marcha toda la maquinaria que administra la democracia. Supone una contradicción “ab initio”, en su propio origen. No puedo entender las nominaciones y elecciones a dedo. ¿Por qué no se atreven con las listas abiertas? ¿Supone realmente un peligro? ¿Para quién? Es más, creo que la participación ciudadana tendría que intervenir en las propuestas mismas. La paridad sin más, por ejemplo, no significa nada. ¿Quién elige a las paritarias?

Los politólogos están llegando a conclusiones que los tienen desconcertados. Esa especie de “centro” –de izquierdas o de derechas- como reino de la ambigüedad está en decadencia total. Incluso la propia izquierda o derecha políticas. La “ciudadanía” con conciencia de tal quiere políticas claras, arriesgadas, comprometidas, con prioridades sensatas respecto al equilibrio ecológico, en el que tanto nos jugamos, con servicios públicos en alza, ciudades acogedoras y políticos cercanos a su servicio, y no estrellas mediáticas ni mafiosos. La “gente”, así sin más, tiene miedo, miopía política o inercia anímica, por lo que sólo quieren conservar lo poco o lo mucho que tienen. Lo terrible es que los partidos llamados de izquierdas se comporten, no como la ciudadanía, sino como la “gente”, tratando sólo de defender sus intereses, sus inercias, sus fidelidades, sus votitos… Hay que administrar para todos, desde luego, pero sin bajar el listón hasta los niveles más ramplones e interesados.

Creo que esta oportunidad para una nueva política municipal tendría que suponer la puesta en marcha de verdaderos principios democráticos, sin miedos por perder el poder como prebenda, sin cartas marcadas por las ejecutivas, sin candidatos que sólo pretendan mantenerse en el sillón, gentes acomodaticias sin iniciativas inteligentes ni vitales. Hacer política exige una enorme generosidad, amplitud de miras, imaginación y también, por favor, preparación. Si para cualquier trabajo se exige una formación adecuada, ¿en virtud de qué los políticos pueden ser unos ignorantes respecto a la “cosa pública”? Si ser político o política significa estar al servicio de la ciudadanía, ¿cómo tolerar intereses personales o partidistas en los candidatos?

Me encantaría que el cambio fuera tal que nuestras sombrías sospechas respecto de la clase política pudieran desaparecer; que nuestros periódicos pudieran informar mucho más de cultura, de educación, de investigación, de tejido empresarial serio, de logros de las mujeres como líderes en cualquier campo y no como víctimas. Me encantaría que la política no fuera más que una gestión eficaz de los recursos y no el “patio de Monipodio” en torno a los PGOU (Proyecto General de Ordenación Urbana) como si de un pastel a repartir se tratara.

Ni la bella ciudad en la que vivo ni la ciudadanía que la habita nos merecemos que los próximos comicios carezcan de la claridad democrática exigible. Escribo todo esto a cuento de sórdidas batallas personales en el mundo político que, cuando vives en una ciudad pequeña, acaban por enturbiar todo el ambiente. Lo peor: que esos intereses o falta de visión arruinen la bella ciudad con la invasión masiva que suponen los malditos campos de golf, tapadera de oscuros negocios y caldo de cultivo para un futuro territorio de mafias. Me temo que Marbella ya ha creado escuela. Las próximas elecciones municipales en este pueblo ¿no serán más que la disputa entre diversos grupos por llevarse el pastel? Sería lamentable. Me gustaría tener la oportunidad de votar a quienes están en contra: si los dejan. Si no tengo esa oportunidad, desde luego que practicaré la abstención democrática o el, también democrático, voto en blanco. Y conmigo lo hará una parte considerable de la ciudadanía. Por dignidad.

CASANDRA

10 comentarios:

anisauco dijo...

¡Hola Casandra! Enhorabuena por tu blog. Si me permites, quiero hacer una reflexión personal por lo que tan acertadamente has escrito en este artículo: quizás podríamos considerar la apatía ciudadana en general ante el significado de la palabra "participación" pues tenemos mucho que hacer no sólo en el momento de las votaciones en las elecciones municipales o en otras muchas, sino a lo largo de todas las legislaturas...parece que se nos pasa por alto, la responsabilidad ciudadana en todo el proceso....la gente elegimos a nuestras/os representantes...también somos responsables de lo que les permitimos a lo largo de los cuatro años.... podríamos hacer más de lo que hacemos...¿qué es lo que nos mantiene en el sueño eterno hasta que pasan los cuatro años? ...¿de veras podemos permitirlo todo y quejarnos en los bares de "cómo van las cosas"?...¡Que el 2007 sea un buén año ciudadano! Ani.

Débora dijo...

¡FELIZ AÑO NUEVO!

en la siguiente dirección hay una postal:

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si no la puede ver ve avisa...

Tere Mollá dijo...

Querida Victoria: Soy Tere Mollá, compañera blogera de Mujeres en red.
Acabo de leer tu post y se me han saltado, literalmente las lágrimas.
En estos momentos soy concejala de por un partido de izquierdas en Ontinyent, València, una ciudad de unos 36.000 habitantes y no voy a repetir en las próximas elecciones ni como cartel electoral ni posiblemente como nada quen o sea ir de "relleno" en la lista electoral y a ser posible la última de la lista para hacer patente mi opción.
Encabecé la candidatura hace casi cuatro años y me encontré el mismo dia del pleno de la investidura con que no sabía quien saldría de alcalde o alcaldesa y además sin saber si gobernaria o sería oposición. Allí querian mandar todos. Al final un tripartito de progreso en el que me integré a "gobernar".
Yo queria trabajar por las personas y me encontré con que la la mayoria de mis compañeros y compañeras de viaje tenian otros intereses: los del partido y los del voto. Eso, sin hablar de los intereses de la oposición.
Lo he pasado francamente mal estos años. He pasado por varias etapas. Algunas de ellas muy duras puesto que la soledad en los planteamientos es muy mala compañera sobre todo por que se conviere en una verdadera asesina de ilusiones. Tuve una fortísima crisis personal en la que me planteé no acabar la legislatura y al final me acordé de que fuí a trabajar por las personas y tenia varios proyecos,precisamente para personas de colectivos vulnerables en marcha y que debía acabarlos. Esa idea,la misma que me llevó a presentarme como candidata a una alcaldia, es la que me hizo permanecer en mi trabajo.
Sólo ha sido una legislatura, pero no le deseo ni a mi peor enemigo lo que yo he pasado.
Ya he anunciado que no voy a repetir y las muestra de cariño de la gente han sido y están siendo constantes. Eso, quizás está haciendo más ligera la enorme carga de tisteza que he acumlado en estos años, pero no la hace desaparecer.
En Julio me voy a incorporar a mi puesto de trabajo de conserje en un centro de formación de personal docente de la Generalitat Valenciana. Hay gente que ya ha dicho que me voy a trabajar en tareas políticas de mayor importancia, que soy una trepa, que es una operación de maquillaje político lo que estoy haciendo al no querer presentarme de nuevo. Afortunadamente el tiempo da y quita razones y no tardarán muchos meses en verme dejar el espacio publico en donde he sido amenazada de muerte en dos ocasiones y algunas lindezas más para incorporarme con toda la humildad democrática de la que soy capaz a mi humilde puesto de conserje en un centro educativo.
Todas y todos los que estamos en política local no somos iguales.
Pero en una cosa tienes toda la razón: son muchas y muchos los que sólo piensan y actúan en y por sus "votitos".
Es realmente una pena que las cosas ocurran así, pero es lo que en estos momentos tenemos. Son pocos los que realmente se plantean abiertamente las listas abiertas y menos aún los que aceptan con normalidad y sin conierarlo una imposición, la paridad en las listas. En mi blog, algunas veces lo he dicho: A las chicas nos necesitan, pero no nos quieren.
Siento haberme extendido tanto, pero es lo que el alma me pedía.
Un beso y hasta siempre.
Tere Mollá

Victoria Sendón de León dijo...

Hola, Tere querida; a mí también se me han saltado las lágrimas leyéndote. Es muy dura "la soledad del corredor de fondo". Y más en política. Y más para gente que, como tú, quiere trabajar con y a favor de las personas.
La democracia convertida en partidocracia es amenazante, incluso, para la vida humana. Y no es broma.
En mi último libro (Matria: el horizonte de lo posible) me explayo sobre el tema. Te lo enviaría, pero sólo me quedan dos.
Cuenta conmigo en lo que yo te pueda apoyar, y gracias por tu confianza y tu sinceridad.
Un abrazo y también hasta siempre de Victoria

Anónimo dijo...

Me gustaría conocer vuestra opinión sobre el escrito enviado a la Junta Electoral Central sobre el posicionamiento y la publicidad propagandística en GOOGLE que publico en http://www.cita.es/apedanica/elecciones

Por cierto, la Junta Electoral no tiene e-mail ni acceso a Internet.

miguel, www.cita.es/apedanica

Hester Prynne dijo...

Querida amiga:
Hoy estoy aquí para pedirte que entres en el enlace al que vinculo este comentario para participar en un post que no deseo escribir yo sola. Te lo pido a ti y se lo pido a todas las personas que están leyendo este comentario. Corred la voz, decídselo a vuestros contactos, nos tienen que escuchar… ¡Os veo en La Letra Escarlata, gracias!

Anónimo dijo...

Hablas de la izquierda española ¿ Lo qué?. Creo que que se hizo pipí en los pantalones allá por 1977 y desde entonces no ha vuelto. Lo que sí abunda ahora es un "pseudofeminismo institucional" creado ad hoc para tapar las vergüenzas de una clase intelectual entregada al consumismo capitalista. Algunas feministas también engordan a su vera mediante puestitos y conferencias como " hierro forjado y mujer". Qué pena

Anónimo dijo...

Querida Casandra: Ya sabrás que esas queridas y valientes sufragistas de principios de siglo, han salido de su eterno sueño para luchar ahí cerquita, sí hombre, digo mujer, al ladito mismo, en el pequeño País de los vascos. Porque, sabrás querida amiga, que en Euskal Herria no hay sufragio universal ¿ O la lucha por el género femenino, te ha hecho olvidar al género humano?

Sajidah dijo...

De página en página di con vuestro blog. Me encantaría hablar con usted por correo electrónico, pero no hallé ninguna dirección. Espero me responda. Llegué aquí la verdad, buscando artículos sobre feminismo de la diferencia y por allí encontré vuestro nombre. La razón por la cual me inclino un poco más por este tipo de feminismo, es porque realmente el feminismo de la igualdad me apesta. La maestra que imparte el ramo de sociología del género en mi universidad dijo que "El feminismo de la diferencia, junto a otros tipos, como el ecologista (perdone si lo nombro mal) no lo veremos porque no se ajusta al objetivo del curso" La verdad lo encuentro bastante tiránico, ya que no deja opción de elegir una corriente que estudiar. En fin, estimada Casandra. Quizás muchas son las diferencias entre usted y yo. Yo soy musulmana, chilena y estudiante de sociología. Verá usted que no es fácil ser creyente en un mundo "sin Dios". Pero, sin embargo, pese a esas diferencias, yo estoy en completo desacuerdo con la desigualdad social, la desigualdad entre hombres, entre hombres y mujeres y en general, desigualdades de todo tipo. Sin embargo me interesa mucho el tema de la mujer, porque creo que somos las únicas que tenemos el poder de transformar el mundo y cambiarlo. Somos las únicas que podemos lograr comenzar el cambio, ya que creo que necesitamos a la vez la compañía de los hombres, hombres humanos, no "simios", hombres que sepan valorarnos y comprendan nuestro real valor. Sin duda, creo que se salvan muchos, pero, la verdad quiénes gobiernan y dirigen este sistema neoliberal son unas bestias, concuerdo en muchas con usted y le felicito por la manera en que expresa sus ideas, tiene un encanto especial e interesante. Le repito, me gustaría comunicarme con usted por correo electrónico u otro medio, porque estaría todo el día escribiendo aquí y creo que no será posible. Me despido, el blog desde el cual comento es de una amiga mía, por lo que mi correo es sajidahmuslimah@gmail.com
Muchas gracias. Saludos desde chile y felicitaciones nuevamente por vuestro blog.

Sajidah dijo...

Auch!. Perdóneme usted, escribí estimada Casandra, en vez de Victoria.