14.5.09

LO QUE SE CALLA

LO QUE SE CALLA

Me tragué todo el debate sobre “el estado de la nación”, salvo lapsus inevitables, y comprobé lo que me temía: que ningún Partido puso el dedo en la llaga sobre el peso muerto que soportamos, capaz de hundir la economía más bollante.
Nadie habló, por ejemplo, de los “cargos de confianza” (cementerio de elefantes) ni de los “sindicalistas liberados” (azote de la Administración y de las empresas). Ambos estamentos con honrosas excepciones. Pero ¿saben ustedes cuánto dinero se llevan estos parásitos? Yo no, pero una barbaridad. Algunas diputaciones en Andalucía se están gastando gran parte del erario público manteniendo a amortizados alcandes, rebotados concejales y otros ex -cargos descolocados, cesados, arrumbados de sus funciones al no ser votados por la ciudadanía. En alguna de ellas llegan a 380. ¿Qué les parece? “¡Escándalo, es un escándalo….!” (que diría Raphael) Pero, claro, como los méritos de mucha gente se reducen a pertenecer a un partido, cuando se quedan sin su sueldecito o sueldazo institucional… no sirven para nada. Son como muñecos rotos que tienen que vivir de la sopa boba. Pero a esos no les afecta la crisis.
¡Y no digamos de muchos sindicalistas liberados! ¿Tampoco ellos preveireron la crisis? ¿Tampoco ellos sirven para dar alternativas eficaces? Ellos, que se han llevado, ADEMÁS, parte de los fondos europeos en falsos cursos de formación son más bien culpables de que ahora tengamos una juventud obrera desarmada y sin capacidad de competir en empleos de calidad. Para lo único que sirven es para representar la puesta en escena de la retórica más rancia y demagógica que a estas alturas tenemos todavía que aguantar. Sólo solucionan su “modus vivendi”. ¡Y estos son los agentes sociales! Mientras nosotros somos los pacientes sociales que padecemos ese peso muerto de su incompetencia y sus dispendios.
Pues bien, ningún Partido habló en el Parlamento del ahorro astronómico que podríamos conseguir eliminando a estos individuos. Normal: todos tienen sus muertos en el armario. Y aquí es donde empiezo a dudar de que la clase política pueda sacarnos del marasmo. Para mis entendederas, es mucho más importante lo que se calla que lo que se dice, porque todo lo que se dice es para quedar bien, mientras que los silencios apuntan a lo inconfesable.
CASANDRA

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Y me consta, porque sale en los BOP, que esos asesores de las diputaciones cobran unos 3.000,00 €/mes.

Donde vivo tiene el ayuntamiento (PP) unos 100 asesores. Éstos no sé cuánto cobran, pero sí sé que al personal de empresas contratadas (limpieza, etc...) se le deben varios meses porque el ayuntamiento no le paga a las empresas. Las hay que llevan 10 años sin cobrar.

Si la gentuza de la política tuviera que responder ante la ciudadanía, y no ante los "aparatos", INCLUSO CON SUS BIENES podríamos empezar a pensar que hay democracia política en España. Rebus sic stántibus, ni mijita.

Es una farsa de cabo a rabo.

Salud, Victoria, y gracias por tus aportaciones.

Manolo.

Nuchi Belchí dijo...

Hola, Victoria

Ahora que te busco consciente pienso en las veces que, inconsciente :-), te he encontrado. Me río por el juego de palabras.

Ha sido un regalo hermoso y divertido escucharte y me alegro de subir a los trenes que todavía alcanzo.

Vengo de Los Cerezos, claro.

Nuchi

Victoria Sendón de León dijo...

Bueno, Nuchi, me alegro de que nos hayamos encontrado. Creo que fue estupendo lo del Cerezo. Y me alegro un montón de haberos conocido, de haber coincidido con mujeres tan interesantes y luchadoras. Un abrazo de Victoria

Antígona dijo...

Aviad@s vamos si creemos que la clase política, gentezuela medradora gracias a los cargos, y demás parafernalia sindicalista, que sólo va a lo suyo con el cuento de lo de tod@s, -¡¿quién puede creer que de fuera le llegue la salvación?!- a lo que voy, aviad@s estamos si creemos que van a sacar adelante el país. El país saldrá adelante por el sacrificio de sus hij@s, no por el gorroneo de quienes viven a consta del pueblo.
Antígona.

Miguel Bueno dijo...

En algún sitio publiqué que no era de recibo el que alcaldes y concejales se reuniesen para ponerse ellos mismos el sueldo. Lo podíamos aplicar a toda la clase política. Tienes toda la razón en tu desahogo.
Piedra

Emilio dijo...

Bien Vicky,bien. Firmaria tu comentario,salvo en lo de bollante- es con y- y salvo en que el problema no está en los sacerdotes si no en el pueblo elegido.
Me parece a mi que hemos elegido el pueblo equivocado, y hacerle ver la luz no es tarea facil.
Saludos.
Emilio